- Excelente desempeño medioambiental
El rPET se fabrica a partir de botellas de PET recicladas, lo que permite lograr un ciclo cerrado “de la botella a la vajilla”. Para producir una tonelada de rPET se necesitan aproximadamente 67 000 botellas de plástico. En comparación con los materiales vírgenes, este proceso reduce las emisiones de dióxido de carbono en 4,2 toneladas, ahorra 0,0364 toneladas de petróleo y conserva 6,2 toneladas de recursos hídricos. La vajilla de rPET cuenta con la certificación Global Recycled Standard (GRS), lo que garantiza la trazabilidad total del producto y favorece el reciclaje repetido.
- Ligero y resistente
La vajilla de rPET es ligera y resistente a las roturas, lo que la hace ideal para comida para llevar, catering aéreo, actividades al aire libre y situaciones similares. A diferencia de la frágil vajilla de cerámica, la vajilla de rPET presenta una tasa de roturas considerablemente menor durante el transporte y el uso, lo que puede reducir notablemente los costes operativos.
- Excelente resistencia al calor
Gracias a las tecnologías de procesamiento avanzadas, la vajilla de rPET puede soportar temperaturas de hasta 176 °C. Se puede calentar directamente en el microondas y lavar en el lavavajillas, lo que la hace apta para una amplia gama de aplicaciones. Algunos productos se someten a procesos de limpieza intensiva certificados por la FDA, cumpliendo plenamente con las normas de aplicación para uso alimentario.
- Una ventaja significativa en cuanto a costes
En 2024, el precio de los gránulos de rPET se mantiene estable entre 8.000 y 8.500 RMB por tonelada, lo que supone entre un 12 % y un 15 % menos que el del PET virgen. En condiciones de producción a gran escala, el coste de fabricación de los envases de rPET puede reducirse en un 18 %. Las evaluaciones del ciclo de vida muestran que el uso de rPET para producir vajillas puede reducir las emisiones de carbono en un 75 % y el consumo de agua en un 50 %.