Los países europeos mantienen una postura positiva y favorable hacia la vajilla de RPET, ya que han establecido un marco normativo y regulatorio completo, cuentan con aplicaciones maduras en el mercado y aplican normas de certificación de seguridad muy estrictas. Son regiones líderes a nivel mundial en la promoción de la vajilla de RPET.
- Fuertes factores impulsores políticos y normativos
La Unión Europea fomenta el desarrollo de vajillas de RPET a través de diversas directivas. La Directiva de la UE sobre plásticos de un solo uso (SUP) incluye las vajillas de rPET en su lista de desarrollos recomendados, y establece que los productos de plástico en contacto con alimentos deben contener al menos un 50% de contenido reciclado para 2030. El Reglamento (UE) 2022/1616 de la Comisión Europea establece un sistema de evaluación de la seguridad de los materiales plásticos reciclados, exigiendo que los plásticos reciclados procedan de procesos de reciclaje autorizados y obtengan la evaluación y aprobación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) antes de su comercialización.
El Gobierno del Reino Unido exige que la vajilla para comida para llevar contenga al menos 30% de materiales reciclados y, a partir de octubre de 2023, ha prohibido una serie de productos de plástico de un solo uso. La UE también exige que el 90% de las botellas de plástico se recicle para 2029, y que, a partir de 2025, las botellas de PET contengan al menos un 25% de plástico reciclado.
- Amplias aplicaciones en el mercado
Europa es la región con mayor penetración de vajilla de RPET a nivel mundial. En 2024, el uso de rPET en el sector de la restauración europeo superó las 420 000 toneladas, lo que representó el 31% del total de vajilla de plástico. Los datos del Pacto Europeo de los Plásticos indican que, en 2023, el mercado de la UE utilizó aproximadamente 280 000 toneladas de rPET para bandejas de envase interior en contacto con alimentos, casi el triple que en 2020, y se prevé que supere las 450 000 toneladas en 2025.
Las principales empresas están ampliando activamente su presencia. Plastipak ha establecido varias plantas de reciclaje de rPET en Europa, con una capacidad de producción anual que supera las 150 000 toneladas de rPET apto para uso alimentario. El grupo alemán RCS ha adquirido una participación en la empresa croata de reciclaje de rPET Rekis, ampliando aún más la capacidad de producción europea de rPET apto para uso alimentario.
- Sistema integral de certificación de seguridad
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido un riguroso sistema de evaluación de la seguridad para el rPET de calidad alimentaria. La EFSA verifica la capacidad de descontaminación de los procesos de reciclaje mediante “pruebas de desafío”, en las que se simulan situaciones de contaminación extrema para demostrar la eficacia y la fiabilidad de dichos procesos. El proceso LSP de la empresa austriaca NGR ha sido evaluado y aprobado por la EFSA, lo que lo convierte en el único proceso certificado que cumple actualmente con las normas para aplicaciones de grado alimentario.
Los productos también deben cumplir con el Reglamento (CE) n.º 1935/2004 de la UE sobre materiales en contacto con alimentos, que establece límites estrictos a la migración de sustancias nocivas procedentes de la vajilla, como la cerámica, los metales y el vidrio. La serie de normas EN 12875 regula específicamente la durabilidad de la vajilla en entornos de lavavajillas.
- Alta aceptación por parte de los consumidores
Los datos de las encuestas muestran que más del 60% de los consumidores apoyan el uso del rPET en los envases alimentarios. Cuando los consumidores comprenden las contribuciones positivas del rPET al ahorro energético, la reducción de emisiones y el reciclaje de recursos, se muestran más dispuestos a aceptarlo. La comunicación científica continua y la educación pública han reforzado aún más la concienciación y la aceptación social del rPET.
La actitud positiva de los países europeos hacia la vajilla de RPET se refleja en múltiples aspectos, entre los que se incluyen el apoyo normativo, las aplicaciones en el mercado, las certificaciones de seguridad y la aceptación por parte de los consumidores. Esto ha dado lugar a un ecosistema industrial completo, que sirve de modelo para el desarrollo mundial de la vajilla de RPET.